Dos almas gemelas, eso me han parecido Raquel y Diego. Desde la primera entrevista supe que preparaban una boda cargada de detalle y de grandes momentos. Empapados en el mejor marco de Toledo, los Viñedos de Santa María, su boda  prometía. Con una espectacular ceremonia en San Juan de los Reyes, un paseo de película por sus claustros y lo que prometía ser una fiesta única en los Viñedos de Santa María. Los amigos no defraudaron, se notaba que hay amistad de la buena por allí, seguro que los novios tenían mucha culpa de ser personas tan queridas.

Se alargo la noche, se prolongó la fiesta, se detuvo el tiempo y se multiplicaron las risas en la fiesta toledana, en la boda de Diego y Raquel, en los Viñedos de Santa María.

 

 

 

COMMENTS
ADD ONE