Diego y Ana es una pareja especial para mí, no puedo negarlo. En su boda me sentí literalmente como un familiar más. Su boda en Orgaz puedo asegurar que fue de las más emotivas que recuerdo. Son una familia muy sensible, de fuertes sentimientos y, claro está, ese día todo sale. Lo cierto y verdad es que todos estuvimos durante mucho tiempo con algún que otro nudo en la garganta. Hubo detalles por todas las partes y cartas emotivas de un calibre increíble.

En el momento que llegamos a casa de Diego pude ver sus nervios, su emoción. Aunque por fuera es un chico de aspecto fuerte, el día de su boda era más que un motivo para ser más vulnerable. Su familia y sus amigos son, en una palabra; grandes. De camino a Yébenes y hablando con mi compañera y con la videógrafa Silvia Simancas, apostábamos cómo sería el vestido de Anita. Estuvimos presentes en el “make up” de mano de las chicas de Dandu Estilistas, increíble trabajo. Documentamos todo lo que sucedía, nervios, lágrimas y emociones. A la hora de vestirse y descubrir el vestido todos quedamos con la boca abierta, Iván Campaña, un gran diseñador se encargó de poner más guapa, si cabe, a la bella Anita.

De camino a la boda en Orgaz, tuve la suerte de vivir otro emotivo momento entre Ana y su emocionado padre. Son los momentos que más me gustan, os puedo asegurar que la cámara en muchas ocasiones tapa la emoción que me producen esos momentos padre e hija. Ya en la Iglesia de Orgaz, una maravilla de templo, la ceremonia fue mucho más emotiva.

La fiesta no podía ser menos y con unos amigos tan alegre, la diversión estaba asegurada. Menos nervios pero con algún que otro momento para guardar toda la vida. He quedado muy contento con el trabajo realizado para esta gran pareja de su boda en Orgaz. Espero que os guste tanto como a mí.

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